Tarta de zanahoria o Carrot Cake

Ingredientes para una tarta de 15 cms de diámetro:

  • Para el bizcocho:
  • 225 grs de azúcar moreno
  • 4 huevos M
  • 190 grs de aceite de oliva suave
  • 250 grs de zanahoria cruda picada
  • 225 grs de harina de trigo
  • 7 grs de levadura química en polvo
  • 7 grs de bicarbonato sódico
  • 1 y 1/2 cucharadita de canela molida
  • 1 cucharadita de jengibre molido
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada
  • Semillas molidas de 3 granos de cardamomo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 100 grs de nueces picadas
  • Para el almíbar:
  • 75 mls de agua
  • 75 grs de azúcar blanco
  • Para el frosting de queso crema:
  • 400 grs de mantequilla a temperatura ambiente
  • 400 grs de azúcar glas tamizado
  • 400 grs de queso crema frío
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
  • Para las decoraciones de las zanahorias:
  • Colorante en gel naranja y verde

Después de ver la cara de alegría de mi amiga María cuando le llevé su tarta de zanahoria sin gluten (ver aquí), supe que debía repetirla de nuevo pero esta vez haciendo versión no apta para celíacos. La hice de postre para la comida familiar que tuvimos con motivo del cumpleaños de mi suegra. Y he de deciros que ha vuelto a ser un éxito rotundo y eso que cambié la crema de queso. Usé la receta que ofrece María Lunarillos en su web y a mí personalmente me ha gustado mucho más, tal vez porque creo que es menos dulce. Y tiene ese toque tan característico a queso que combina a la perfección con el aroma de las especias que contiene el bizcocho. Aquí no encontraréis las fotos del paso a paso ya que a la hora de montar la tarta se hace igual que la versión sin gluten. Podéis visitarlo unas pocas líneas más arriba.

Elaboración:

Precalentamos el horno a 175º C con calor arriba y abajo.

Para el bizcocho. En el bol grande del robot de cocina batimos el azúcar moreno con los 4 huevos. Los huevos los añadimos de uno en uno. Después, agregamos el aceite de oliva. Batimos. Incorporamos ahora la zanahoria picada. Continuamos batiendo. Echamos la harina previamente tamizada, la levadura química, el bicarbonato sódico, la canela, el jengibre, la nuez moscada, el cardamomo molido y la sal. Batimos. Cuando la mezcla ya esté homogénea dejamos de batir, añadimos las nueces picadas y mezclamos con una espátula de madera.

Vertemos la masa dentro de un molde previamente rociado con spray desmoldante. Horneamos en el centro con calor arriba y abajo durante 1 hora u hora y 10 minutos aproximadamente. Sabremos si el bizcocho está cocido si al pinchar con un palillo éste sale limpio. Cuando esté listo lo dejamos enfriar unos 15 minutos, después desmoldamos y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

Cortamos el bizcocho en 3 capas iguales y si prepararamos la tarta al día siguiente, guardaremos en la nevera las capas envueltas en film transparente. Así el bizcocho se asentará y estará más manejable.

Para el almíbar. En un cazo calentamos el agua y el azúcar, mezclamos hasta que se disuelva el azúcar y cuando rompa a hervir apartamos del fuego y dejamos enfriar.

Para el frosting de queso crema. En el bol del robot de cocina con el accesorio de pala incorporamos la mantequilla que tiene que estar a temperatura ambiente y el azúcar glas previamente tamizado y batimos durante 5 minutos hasta que esté todo bien integrado. Después, añadimos el queso crema que tiene que estar frío y unas gotas de extracto de vainilla (opcional). Batimos hasta que esté integrado y consigamos una mezcla suave y cremosa. No os paséis batiendo demasiado que se puede quedar demasiado blanda la crema y no nos valdrá después para hacer las decoraciones.

Montaje de la tarta. Sobre el plato o stand giratorio colocamos la primera capa de bizcocho. Ponemos un poco de almíbar y rellenamos con una capa de frosting de queso. Yo uso una cuchara de helado (de 5 cm de diámetro) para echar la misma cantidad en cada capa, eché 3 cucharadas. Extendemos bien con ayuda de una espátula metálica. Ponemos la segunda capa de bizcocho, ponemos más almíbar y rellenamos nuevamente con más frosting. Por último, colocamos la última capa. Cogemos más frosting con la espátula e iremos cubriendo los laterales hasta que quede bien cubierta.

Cubrimos ahora la parte superior de la tarta y alisamos con una espátula para quitar el exceso de crema tanto en los laterales como en la parte de arriba. Esta primera capa de crema nos sirve para sellar y asentar bien la tarta. La metemos en la nevera para que endurezca durante 30 minutos.

Después, sacamos la tarta y con la misma técnica de antes, cubrimos con otra segunda capa de crema de queso dejando los laterales y la superficie lo más liso posible. Yo uso una paleta alisadora de 15 cm de la marca PME.

Parte de la crema de queso que nos queda la metemos dentro de una manga pastelera con una boquilla de estrella abierta pequeña y hacemos las decoraciones del borde inferior y los remolinos de la parte superior. Nos debe sobrar un poco de crema para poder hacer las zanahorias. Teñimos un poco de frosting con el colorante naranja y otro poco con colorante verde. La parte naranja la haremos con una boquilla redonda de tamaño medio y las hojas verdes con la boquilla especial para hojas de tamaño pequeño, la 67 de Wilton por ejemplo. Después, con un palillo haremos los surquitos de la piel de la zanahoria.

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Siento la calidad de la foto del corte, la hice con el móvil pero quería subirla para que viéseis el interior. Si la repito, prometo foto mucho mejor hecha.

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