Rollos de canela o Cinnamon Rolls

Ingredientes para 9 unidades:

  • Para la masa:
  • 650 grs de harina
  • 7 grs de levadura seca de panadería
  • 250 mls de leche
  • 75 grs de mantequilla
  • 75 grs de azúcar blanco
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 4 huevos M
  • Para el relleno:
  • 150 grs de azúcar moreno
  • 40 grs de harina
  • 120 grs de mantequilla fría
  • 5 y 1/2 cucharaditas de canela molida
  • Para el glaseado:
  • 100 grs de azúcar glas
  • 4 cucharadas de nata líquida
  • 1 o 2 cucharadas de agua

Por fin, por fin he preparado una de mis recetas más esperadas. Ya están aquí los ansiados rollos de canela o Cinnamon Rolls. La receta que he seguido ha sido la de Alma Obregón porque lo explica siempre tan bien y parece tan fácil. Y así ha sido. No es para nada dificil, es laborioso pero como todas las recetas que hacemos con este tipo de masas. Hay que amasarlas muy bien y dejarlas levar sus tiempos correspondientes. Si quieres ir con prisas, olvídate de ella. Cuando haces las cosas con mimo, el resultado siempre es mejor. Os dejo aquí el link del vídeo donde Alma elabora sus rollos de canela de los que dice estar totalmente enamorada… jeje… ¿os pasará a vosotros lo mismo?

Elaboración:

En el bol de robot de cocina echamos la mitad de la harina y la levadura seca de panadería, mezclamos con el accesorio de gancho durante 1 minuto a velocidad baja.

Por otro lado, en un cazo ponemos la leche, el azúcar, la sal y la mantequilla. Calentamos a fuego medio sin que llegue a hervir hasta que se haya derretido por completo la mantequilla. Dejamos templar.

Volvemos a encender el robot de cocina a velocidad media y añadimos poco a poco la mezcla de la leche tibia. Echamos los huevos de uno en uno y continuamos batiendo un poco más rápido. Cuando la masa esté homogénea incorporamos el resto de harina y seguimos mezclando la masa durante 10 minutos hasta que se ponga brillante y se despegue de las paredes del bol.

Una vez la masa esté lista le damos forma de bola y la depositamos dentro de un bol de cristal grande engrasada ligeramente. Tapamos con film transparente y dejamos que repose a temperatura ambiente en una zona cálida durante 2 horas hasta que doble su volumen.

Nos ponemos con el relleno quince minutos antes de que acabe el tiempo de levado. En un bol ponemos la mantequilla fría, la harina, el azúcar moreno y la canela molida y amasamos con una espátula plana sin que llegue a derretirse la mantequilla. Tiene que quedar una textura como de arena y esté todo mezclado. Reservamos.

Pasadas las 2 horas, sacamos la masa del bol y la depositamos sobre la encimera que estará ligeramente enharinada. Amasamos un poco e iremos formando un cuadrado de 30 cms x 30 cms con ayuda de un rodillo y manteniendo el mismo grosor por toda la superficie. Cuando esté listo, extendemos con los dedos de las manos el relleno por toda la masa hasta llegar a los bordes.

Nos lavamos las manos y enrollamos la masa sobre sí misma apretando un poco formando un rollo. Sellaremos el borde con un poco de nata líquida. Cortamos los extremos y después, iremos cortando en rodajas anchas como de 3 o 4 cms de grosor aproximadamente. Colocamos los rollos dentro de una bandeja alta apta para horno (la mía de 26×19 cms) previamente engrasada o rociada con spray antiadherente. Cuando tengamos la bandeja de horno llena, la forramos con film transparente y dejamos que leve una segunda vez durante 1 hora hasta que aumenten de volumen.

Después, pintamos cada rollo de masa con un poco de nata líquida. Metemos la bandeja al horno precalentado a 190º C con calor arriba y abajo y los horneamos en el centro durante 25-30 minutos. Es importante que no se doren demasiado. Sabremos si los rollos de canela están cocido si al pinchar con una brocheta de madera ésta sale limpia. Una vez estén listos, sacamos la bandeja del horno y los dejamos templar sin sacarlos.

Toca ahora hacer el glaseado. Para ello, en un cuenco ponemos el azúcar glas tamizado y la nata y mezclamos suavemente con una batidor de varillas. Si queda la masa demasiado espesa echaremos 1 o 2 cucharadas de agua y batimos de nuevo hasta homogeneizar. Vertemos en hilo el glaseado sobre cada rollo de canela. Y ya estarán listos para disfrutar. ¡Están divinos y huelen de maravilla!

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NOTA: Una vez tengamos los rollos de canela en la fuente de horno (antes de cocerlos), es posible refrigerarlos en la nevera toda la noche tapando la fuente con film transparente y así poder desayunarlos recientes. En ese caso, sacaremos la fuente del horno de la nevera y la dejaremos a temperatura ambiente durante 30 minutos. Después ya podemos hornearlos como indica la receta. Yo que vosotros…

Yo los hice durante la mañana y ya por la tarde, después de la sesión de fotos, me merendé un par de ellos. Menuda gocha soy, eran enormes pero estaban ahí templaditos y mirándome… el resto los congelé. Y así, la noche anterior, descongelo y por la mañana ya los meto unos segundos en el microondas ¡y a desayunar como una campeona!

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