Croquetas de calamar en su tinta

Ingredientes para 17 unidades:

  • 160 grs de calamares troceados
  • 1/4 cebolla
  • 1/2 diente de ajo grande
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 bolsitas de tinta de sepia o calamar
  • 75 grs de harina de trigo
  • 75 grs de mantequilla sin sal
  • 450 mls de leche
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 pizca de pimienta negra molida
  • 2 huevos M
  • Harina y pan rallado para empanar
  • 350 mls de aceite de oliva para freir
  • Alioli casero para acompañar

Cro-que-tas!!!!!!!! Es decir esta palabra y se te hace la boca agua. Esta vez, por fin, voy a preparar mis ansiadas croquetas de calamar en su tinta. Las primeras que probé en mi vida fueron en Bilbao y compradas en una tienda muy famosa donde venden un montón de variedades de rellenos y me parecieron curiosas por ese color oscuro. Desde entonces, siempre que voy a la tienda, son las que pido siempre. Son mis favoritas. Pero ya tenía muchas ganas de hacerlas yo misma. En internet, como es lógico, hay cantidad de recetas pero bueno, ésta es la que yo he decidido elaborar y han quedado bien ricas. Ni una ha sobrado, bueno, es que esto es imposible, claro…

Elaboración:

En una sartén echamos 2 cucharadas de aceite de oliva y pochamos la cebolla y el ajo picados a fuego medio bajo. Cuando la cebolla esté transparente incorporamos el calamar troceado y los salteamos durante 1 o 2 minutos hasta que cambie de color. Escurrimos de aceite y reservamos.

Ponemos una cazuela a fuego medio bajo y derretimos la mantequilla. Cuando esté totalmente líquida incorporamos la harina y removemos con una varilla de mano para tostar la harina. Veremos que se crean unos grumos y que va cogiendo un tono doradito. (Este proceso se llama Roux y hace que la harina se tueste para que no quede cruda). Añadimos ahora la leche que tiene que estar caliente en varias tandas y no paramos de batir durante dos o tres minutos. Es importante probar un poco y comprobar que la salsa bechamel se está haciendo correctamente y que no sabe a harina. Si fuera así, dejamos que se cueza un poco más.

Cuando la salsa bechamel esté lista y algo espesa agregamos la cebolla y el ajo, los calamares y las bolsitas de calamar. Salpimentamos al gusto. Mezclamos con una espátula hasta integrar bien. Cuando la masa esté lista, la extendemos sobre una fuente y dejamos enfriar en la nevera durante toda la noche. Es mejor taparlo con film transparente colocándolo de tal manera que toque la masa para que no se seque la superficie y se forme costra.

Al día siguiente, con la masa fría, cogemos porciones y con las manos moldeamos como más nos guste, alargadas o redondas… A mí me salieron unas 17 unidades de 43 grs aprox. cada una. Pasamos primero por la harina, luego por el huevo batido y después, por el pan rallado. Freímos las croquetas en tandas en una cazuela con aceite de oliva caliente. Cuando estén doradas las pasamos a un colador grande y después a un plato cubierto con papel absorbente. (Como os comenté en una anterior receta este truco lo aprendí de Webos Fritos). Si las pasamos directamente al papel, el aceite que sueltan puede hacer que el empanado se ablande rápidamente y las croquetas se queden blandurrias y eso no lo queremos por nada del mundo ¿verdad?

Una vez tengamos todas nuestras croquetas de calamar en su tinta, las ponemos en una fuente y las comemos solas o las acompañamos con una salsa de nuestra preferencia. A mí me parece que quedan muy bien con un poquito de salsa alioli. Os dejo aquí mi receta.

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