Tarta Red Velvet

Ingredientes para 1 tarta de 15 cms de diámetro:

  • Para el bizcocho:
  • 250 mls de leche entera
  • 2 cucharaditas de zumo de limón
  • 120 mls de aceite de oliva suave o de girasol
  • 320 grs de azúcar blanco
  • 2 huevos M
  • 2 cucharadas rasas de cacao puro en polvo desgrasado 0% azúcares añadidos Valor
  • 300 grs de harina de trigo
  • 1 cucharadita de colorante rojo en pasta o en gel
  • 3 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 2 cucharaditas de vinagre de vino blanco
  • Para el frosting de queso crema:
  • 325 grs de mantequilla a temperatura ambiente
  • 325 grs de icing sugar tamizado
  • 325 grs de queso crema frío
  • Para la decoración:
  • Migas del bizcocho
  • Topper acrílico

La de veces que me han pedido que hiciera una tarta Red Velvet… Pues por fin está aquí. La receta no es mía, sino de la repostera Alma Obregón. Ya sabéis que para algunos tipos de tartas no cabe la imaginación, así que lo mejor es encontrar una buena receta de una fuente de confianza. Eso sí, la receta del frosting de crema es mía, es la misma que hice para la tarta de zanahoria que hice para el cumpleaños de mi suegra (receta aquí por si os tienta). Y es que ya probé otras y ésta me pareció la mejor. Comentaros también que he usado por primera vez el famoso buttermilk. Lo he elaborado casero y la verdad es que sí que aporta más jugosidad y frescura al bizcocho. Es muy importante que este bizcocho no quede seco. Vamos con el paso a paso de esta receta que es perfecta para preparar en las fiestas navideñas.

Elaboración:

Para la buttermilk. En un bol echamos la leche y el zumo de limón y mezclamos. Dejamos reposar durante 10 minutos. Veremos que le salen unos grumitos, no pasa nada, está bien así.

Para el bizcocho. Precalentamos el horno a 175º C  con calor arriba y abajo. En el bol grande del robot de cocina batimos el azúcar blanco con el aceite. Ahora añadimos los huevos de uno en uno y batiendo muy bien. Después, agregamos el cacao en polvo previamente tamizado. Batimos a velocidad más baja. Añadimos la mitad de la buttermilk y toda la harina también previamente tamizada. Agregamos el resto de buttermilk. Después, el colorante rojo y el extracto de vainilla y batimos de nuevo. Por último, en un cuenco mezclamos bien el bicarbonato con el vinagre blanco y cuando haga burbujitas se lo añadimos a la masa. Mezclamos suavemente y ya estará lista.

Vertemos la masa dentro de un molde de 15 centímetros x 10 de alto previamente engrasado y enharinado o rociado con spray desmoldante y con un círculo de papel vegetal en la base. Horneamos en el centro con calor arriba y abajo durante 1 hora u hora y diez minutos aprox. Sabremos si el bizcocho está cocido si al pinchar con un palillo éste sale limpio. Cuando esté listo lo dejamos enfriar unos 15 minutos, después desmoldamos y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla. Una vez frío el bizcocho lo cortamos en 3 capas iguales. Si os sale copete, como es mi caso, lo reservamos para la decoración final envuelto en film transparente.

Para el frosting de queso crema. En el bol del robot de cocina con el accesorio de globo incorporamos la mantequilla que tiene que estar a temperatura ambiente y el azúcar glas previamente tamizado y batimos durante 5 minutos hasta que esté todo bien integrado y quede una crema de color blanco. Después, añadimos el queso crema que tiene que estar frío y unas gotas de extracto de vainilla (opcional). Batimos hasta que esté integrado y consigamos una mezcla suave y cremosa. No os paséis batiendo demasiado que se puede quedar demasiado blanda la crema.

Montaje de la tarta. Sobre el plato o stand giratorio colocamos la primera capa de bizcocho. Rellenamos con una capa de frosting de queso. Yo uso una cuchara de helado (de 5 cm de diámetro) para echar la misma cantidad en cada capa, eché 3 cucharadas. (Esta vez eché un poquito más por capa, unos 130 grs en total). Extendemos bien con ayuda de una espátula metálica. Ponemos la segunda capa de bizcocho y rellenamos nuevamente con más frosting. Por último, colocamos la última capa. Cogemos más frosting con la espátula e iremos cubriendo los laterales hasta que quede bien cubierta.

Cubrimos ahora la parte superior de la tarta y alisamos con una espátula para quitar el exceso de crema tanto en los laterales como en la parte de arriba. Esta primera capa de crema nos sirve para sellar y asentar bien la tarta. La metemos en la nevera para que endurezca durante 30 minutos. Después, sacamos la tarta y con la misma técnica de antes, cubrimos con otra segunda capa de crema de queso dejando los laterales y la superficie lo más liso posible. Yo uso una rasqueta de 19 cm de la marca Lacor.

Pasamos a la decoración de nuestra tarta Red Velvet, esta vez sin florituras, muy sencilla. Cogemos el copete de bizcocho que nos había sobrado y rallamos con un rallador para queso sobre un plato. Estas miguitas después las vamos depositando alrededor de la base y con ayuda del reverso de una cucharadita vamos levantando las migas y pegándolas suavemente en la cobertura de queso. Para la parte superior, rallamos más bizcocho y con los dedos vamos depositando las miguitas rojas por todo el borde superior. Seguramente os sobre algo de crema de queso y podéis usarlo con una manga pastelera para hacer algún tipo de decoración. ¿No os parece preciosa? y de sabor ya ni os cuento. ¡Estaba espectacular!

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